
Arte
Cristiano en la clandestinidad. Siglo III
Arquitectura
Las comunidades
cristianas de la época del arte paleocristiano necesitaban
dos tipos de ubicaciones para realizar sus actividades religiosas:
domus ecclesiae y cimeterios
Domus
Ecclesiae
Se trata del
equivalente a una parroquia actual. No tenían una forma especial
debido a que normalmente se empleaba una vivienda romana normal
de dos pisos adaptándola a las funciones que necesitaban
dividiéndola con tabiques.
Las
domus ecclesiae solían tener salas para la celebración
del acto eucarístico, los ágapes, los bautizos, otras
para la formación doctrinal de los presbíteros a los
catecúmenos o neófitos (no bautizados), salas de tipo
administrativo e incluso también la vivienda para el presbítero.
La sala destinada
a la Eucaristía solía tener un gran tamaño
y estaba dividida en dos partes por un arco o una puerta debido
a que los catecúmenos no podían ver aunque sí
escuchar la Consagración, así que debían retirarse
a la segunda parte de la estancia (catecumenado) al llegar dicha
parte.
Estas parroquias
son llamadas indistintamente Domus ecclesiae o Tituli. Las dos parroquias
más importantes que se conservan son el Titulus de San Martino
al Monte (Roma) y el Titulus de Dura Europos (Siria):
Títulus
de San Martino al Monte (Roma)
Se trata de un edificio articulado en torno a un patio. Es obra
de finales del siglo II.
Tenía
dos pisos. El piso inferior cuenta con una gran sala a la izquierda,
destinada a la celebración eucarística, dividida por
un arco detrás del cual se colocarían los catecúmenos.
Al fondo hay dos salas, que podrían estar destinadas a la
catequesis, y a la derecha una gran sala, donde posiblemente se
reunirían para los ágapes.
En el piso superior
es probable que viviera el presbítero aunque también
es posible que hubiese salas de tipo administrativo.
En esta titulus
no había baptisterio ya que no hay restos arqueológicos
de piscina bautismal.
Titulus de
Dura Europos (Siria)
En la población de Dura Europos en Siria se halló
una pequeña villa romana, con un barrio cristiano, agrupado
en torno a esta domus, y un barrio judío, agrupado en torno
a una sinagoga.
Esta titulus también está organizada en torno a un
patio central y contaba con dos pisos, ya que se ha encontrado una
escalera.

Todas las estancias
estaban comunicadas entre sí. Había una gran sala
alargada a la izquierda dividida por un muro con una gran puerta
(mayor separación del catecumenado) y con una gran entrada
con escalones.
Al fondo existió
un salón muy grande, también con una gran entrada,
donde se debían celebrar los ágapes. El tamaño
de esta sala indica el gran número de fieles que tenía
este titulus.
Aquí
sí había baptisterio con una piscina bautismal. Es
una estancia bastante pequeña en la que se ha encontrado
una gran decoración pictórica con los principales
fundamentos del ciclo de salvación cristiano.
Cimeterios
(cementerios)
En este periodo
de la arquitectura y arte cristiano había dos tipos de enterramiento:
los areae y las catacumbas.
Areae
Se encuentran
en prácticamente todo el Imperio puesto que fue el tipo de
cementerio habitual entre los cristianos.
Estaban formados
por tumbas cubiertas por losas con la particularidad de que muchas
tumbas disponían de una mesa, o bien, en el cementerio había
una sala cercana a las tumbas con esas mesas, debido a los ágapes
funerarios que se celebraban tras el entierro en el cementerio.
Otras comunidades
más pudientes tenían, en vez de un recinto cerrado,
un pórtico con columnas en un lateral del cementerio donde
se disponían las mesas.
A ciertas personas
de la comunidad, consideradas más santas o más dignas,
se les concedían tumbas más elaboradas, no cubiertas
únicamente por losas sino por pequeños monumentos
arquitectónicos que consistían en pequeños
túmulos cuadrangulares o trilobulares de no más de
2 metros de altura llamados cellae.
A veces incluso
estos cellae se consideraban insuficientes y se construían
edificios más elevados circulares y cubiertos por cúpulas
que son el inicio de los mausoleos. Tenían está forma
debido a que estaban inspirados en los heroa (pequeños edificios
de planta circular cupulados que servían para rememorar los
hechos o la muerte de algún héroe pagano).
Catacumbas
Las catacumbas sólo se encuentran en zonas de roca blanda:
Roma, sur de Italia (Nápoles y Sicilia) y en el Norte de
África.
Los cristianos
se solían apropiar de terrenos cercanos a caminos donde ubicaban
sus cementerios tras consagrarlos.
En las persecuciones
que se hicieron contra los primeros cristianos, los romanos solían
saquear esos cementerios. Para evitarlo, los cristianos se acogieron
a una institución oficial romana de carácter funerario
llamada Collegia Salutaria que proporcionaba a la sociedad, entre
otras cosas, lugares donde enterrar a sus muertos. De esta manera
las autoridades no podían ir en contra de su propia institución
y saquear tumbas cristianas, así que en un determinado momento
prohibieron a esta institución ceder a los cristianos tierras.
Así,
cuando las tierras cedidas se llenaban de enterramientos, los cristianos
se vieron obligados a horadar galerías subterráneas
en esos lugares para enterrar en ellas a sus muertos. Este sistema
hace que lo más cercano a la superficie no sea lo más
reciente, como suele suceder, sino lo más antiguo (los niveles
arqueológicos están invertidos).
El nombre de
"catacumba" procede del cementerio de San Sebastián,
próximo al río Tíber. Para acceder a él
había que descender por una cuesta hasta llegar a una hondonada
(ad catacumba) y de ahí se fue extendiendo ese nombre a otros
cementerios, aunque no hubiera hondonada.

Una catacumba
estaba formada por entrecruzamiento de galerías más
o menos regulares. Los pasillos transversales, que eran muy estrechos,
eran llamados "ambulacrum". Estaban llenos de nichos llamados
"loculi". Los de las personas a las que la comunidad quería
resaltar tenían un arco de medio punto encima y eran llamados
"arcosolium". Algunos pasillos terminaban en unos pequeños
recintos donde se colocaba normalmente una mesa, probablemente abatible,
y adosado a la pared había un banco (algunos con una cátedra,
probablemente para el presbítero). En estos pequeños
recitos se celebraban los ágapes funerarios y eran llamados
"cubiculum". A veces estas salas también tenían
nichos y otras veces estaban decorados. Es muy probable que familias
pudientes (seguramente patricios romanos) hicieran de los cubicula
pequeños mausoleos.
El empleo de
las catacumbas se extenderá hasta los siglos IV y V, mucho
después de la legalización del cristianismo. La razón
por la que se siguieron empleando en momentos donde los cristianos
podían contar con amplios espacios para sus enterramiento
sin miedo a las perscuciones se debe a que los fieles querían
ser enterrados cerca de los primeros cristianos, muchos de los cuales
murieron como mártires.
Primera
iconografía cristiana
Los primeros
cristianos utilizaron imágenes de carácter simbólico
para representar aspectos fundamentales de su doctrina.
Las imágenes
en los domus o en las catacumbas no va a aparecer hasta el siglo
III debido a que el crisitianismo, que se fundamenta en el Antiguo
Testamento, es una doctrina que reniega de la imagen de la divinidad.
La eclosión
iconográfica del siglo III, que además aparece de
igual manera en lugares muy lejanos, se debió a una unificación
de criterios debido a la petición insistente de miembros
cristianos de que aquello que se les explica aparezca en imágenes
Muchos de estos
miembros son romanos cristianos que estaban acostumbrados a que
se representaran las escenas referidas a las religión.
Existe una hipótesis
por la que esta eclosión iconográfica del siglo III
tuviera lugar como reacción y lucha contra una religión
rival que sí utiliza la imagen como vía de difusión:
el judaísmo.
Esta hipótesis
está reafirmada porque la sinagoga de Dura Europos está
llena de imágenes del Antiguo Testamento, que tras haber
realizado la prueba del carbono 14 ha resultado que es un poco más
antigua, aunque casi contemporánea, que el domus ecclesiae
que se encuentra en esa ciudad.
Pero es importante
resaltar que la iconografía cristiana no es de nueva creación,
aunque los contenidos sí son nuevos. Recoge las imágenes
del arte romano que tenían un contenido moral (los romanos
habían empezado a preocuparse por el más allá
y empiezan a darse representaciones de virtudes, escenas de contenido
moral, etc.) y las subliman a un contenido divino.
Aún así,
también se crearon imágenes nuevas para adoctrinar
y explicar escenas y contenidos del Antiguo Testamento.
Al iniciarse
la iconografía cristiana, se emplean fundamentalmente símbolos
debido a la tradición de prohibir la imagen descriptiva,
pero paulatinamente la iconografía comenzará a hacerse
narrativa. Algunos de los símbolos más importantes
son:
El Buen
Pastor: representa una figura masculina, joven, vestido como
un pastor, que lleva sobre sus hombros un cordero y, generalmente,
con una mano sujeta las patas y con la otra una jarro de leche o
alguna otra cosa relacionada con la ganadería. Representa
al Cristo redentor. No es original, proviene del moscóforo
griego, que era el joven que llevaba los animales en los sacrificios,
el portador de las ofrendas. Es un símbolo del culto. Esta
imagen fue tomada por los romanos para uno de sus dioses más
queridos: el Hermes crióforo, que era la imagen moral del
dios protector. Este símbolo se dio principalmente en el
siglo III.
El Cristo
filósofo: está representado igual que un filósofo
clásico (túnica corta, pelo corto y sandalias), con
una actitud docente a la masa (da sensación de estar cercana
de la gente). Sujeta siempre un libro. El filósofo para la
sociedad romana estaba, por su formación, próximo
a la divinidad. Representa tanto a Cristo filósofo como a
la doctrina cristiana como auténtica filosofía. Es
muy común en el siglo III, sobre todo en sarcófagos.
El Cristo
pescador: está relacionado con el Bautismo. Es el Cristo
que está pesando las almas (los peces) procedentes de las
aguas del bautismo. Procede de un símbolo moral pagano del
que no se sabe qué carga moral tenía. A veces al lado
de él aparece una escena del Nuevo Testamento en la que Juan,
una figura grande, posa la mano sobre la cabeza de Cristo, una figura
pequeñita, ya que representa a un niño porque la Liturgia
de ese momento denomina como "puer", niño, al catecúmeno
en el momento del bautismo.
En ocasiones,
aparece una paloma ya que en los Evangelios se cuenta que en el
momento en el que Juan estaba bautizando a Jesús se abrieron
los cielos y bajó el Espíritu de Dios en forma de
paloma y sonó una voz que decía "Este es mi Hijo
bien amado". Supone una reafirmación de la Santísima
Trinidad.
El ágape
o banquete eucarístico: está inspirado en el tipo
de banquetes grecorromanos (mesa semicircular, comensales reposando
en divanes, etc.). Siempre hay platos pero no con pan sino con pescado,
ya que el pez es un símbolo acróstico de Cristo.
Las almas
en el Paraíso: es el icono del más allá.
Se trata del Buen Pastor rodeado de paisaje y animales (jardín
celestial). Hay siempre machos cabríos, que representan el
alma indómita que consiguió reformarse, y ovejas,
que simbolizan el alma limpia.
El orante:
se trata de una figura con ambas manos hacia arriba. Proviene de
la iconografía pagana, en la que representaba a la piedad.
En el cristianismo aparece convertida en el alma que da gracias
a Dios (de alabanza) o el alma suplicante, depende del contexto.
Escenas
del Antiguo Testamento
Siempre se representan los mismos episodios debido a que estas escenas
están sacadas de las "Comendatio animae" (recomendación
del alma), oraciones fúnebres que se cantaban frente a los
difuntos para la salvación del alma.
Tiene dos partes:
una es alusiva al Antiguo Testamento donde se citaban aquellos personajes
que habían sido salvados milagrosamente por Yahvé.
La otra es alusiva
al Nuevo Testamento donde se citaban los milagros de Cristo que
había salvado también milagrosamente a ciertos personajes:
Las escenas
de las comendatio relativas al Antiguo Testamento nos presentan
dos variantes iconográficas con sus respectivos contenidos,
que son conciliables: los ejemplos de salvación y las prefiguraciones.
Los cristianos
ven con una gran animadversión la Crucifixión de Cristo
porque era el castigo destinado a los peores criminales, por lo
que recurren a una serie de escenas del Antiguo Testamento que tienen
un paralelismo con la Pasión de Cristo y son una premonición
de lo que ocurrirá en el Nuevo Testamento
Por ejemplo,
Jonás
es arrojado al mar porque le creían causa del mal tiempo,
lo que equivaldría a la Pasión de Cristo.
Jonás
es comido por la ballena y permanece en su interior tres días
hasta que lo escupe y es llevado hasta una playa. Ello equivaldría
a la muerte de Cristo que permanece así tres días
hasta su Resurrección.
El pecado
original: se representa siempre de la misma manera: el árbol
de la ciencia entre Adán y Eva. Es habitual que aparezca
la serpiente, normalmente enroscada en el árbol, a veces
en el tronco, a veces en las ramas, a veces dirigiéndose
a Eva.
Muchas veces
Adán y Eva se encuentran cubriéndose los genitales
con hojas de parra y se muestra su arrepentimiento.
El arca
de Noé: se representa en el momento en el que la paloma
vuelve con la rama de olivo. La nave tiene forma cúbica no
se sabe si por deseo de abstracción a la hora de reproducirla
o por ignorancia del autor.
Los tres
jóvenes hebreos en el horno: con actitud de súplica
o de alabanza.
Jonás
y la ballena: normalmente se le representa en el momento en
que es arrojado al mar. Durante este periodo la ballena se representa
como un dragón. A veces se representa toda la historia en
varias escenas, a las que se le añade una última que
viene de Endymión, un protegido de Zeus al que este le da
un descanso placentero para siempre. Esta última escena representaría
el descanso eterno del alma en el paraíso.
Escenas
del Nuevo Testamento
La Anunciación:
es muy importante porque es el inicio de la Redención. Se
representa a la Vírgen entronizada con el ángel anunciándole
la noticia con el brazo extendido.
La adoración
de los Reyes Magos: o Epifanía (salvación universal).
El número de reyes que aprecen es variable, se representa
como astrólogos probablemente persas que por un cometa adivinaron
que había ocurrido algo especial, el nacimiento de un personaje
muy importante para la humanidad.
El hecho de
que los magos sean extranjeros y de otra religión (ni judíos
ni cristianos) es muy importante ya que dan un carácter de
universalidad a la Redención.
