
Pedro
Pablo Rubens. Biografía y Obra
Introducción
a la biografía de Pedro Pablo Rubens
Pedro Pablo
Rubens es uno de los grandes pintores flamencos del barroco del
siglo XVII.

Jan Rubens,
su padre, era abogado y funcionario municipal en Amberes. Cuando
se convirtió del catolicismo al calvinismo tuvo que abandonar
Flandes para exiliarse en Siegen (Alemania), donde nació
Pablo Rubens. A la muerte de su padre en 1587, su madre regresó
con sus hijos a Amberes y volvieron a convertirse al catolicismo.

La escasez económica
lo llevó a trabajar como paje para la corte hasta que decidió
hacerse pintor. Su primer aprendizaje artístico fue hacía
1591, con Tobias Verhaecht, un pintor flamenco de paisajes. Después,
se formó en el taller de Adam van Noort y en el de Otto van
Veen. Todos ellos eran pintores flamencos menores, influidos por
el manierismo del siglo XVI de la escuela florentino-romana.
En
1598, a los 21 años, concluye su formación superando
el examen de maestro ante la Guilda de San Lucas de Amberes y viaja
a Italia para ampliar su formación artística estudiando
las obras del Renacimiento. En Venecia se sintió atraído
por las obras de Tiziano, Veronés y Tintoretto, que tendrán
gran influencia en su producción. Allí conoció
a un noble que le recomendó para trabajar en la corte del
duque de Mantua, Vincenzo Gonzaga, quien lo contrató durante
un periodo de nueve años.
En 1608, el
delicado estado de salud de su madre le obligó a regresar
a Amberes. Allí se casó con Isabella Brant en 1609,
fue considerado el pintor más importante de Flandes y requerido
como pintor de corte del archiduque austriaco Alberto y de su esposa,
la infanta española Isabel, que gobernaban los Países
Bajos como virreyes al servicio del rey de España.
La fama de Rubens
se extendió a todas las cortes europeas y recibió
tantos encargos que tuvo que crear en su casa un gran taller, en
el que él sólo realizaba el boceto inicial y los toques
finales, mientras que sus aprendices se encargaban de las fases
intermedias.

En 1628 los
virreyes de Flandes lo envían a España. Estuvo al
servicio de Felipe IV, quien le nombró secretario de su Consejo
Privado y fue mentor del joven pintor español Diego Velázquez.
Finalmente,
falleció el 30 de Mayo de 1640 en su casa de Amberes, a punto
de cumplir los 63 años. Su pintura ha ejercido enorme influencia
en otros artistas como Jean Antoine Watteau, Delacroix o Auguste
Renoir.
Principales
obras de Pedro Pablo Rubens
El estilo de
Rubens se caracteriza por los contrastes de color, de gran riqueza
cromática y los juegos de luces y sombras. Sus composiciones
están llenas de dinamismo, sensualidad y sensibilidad emocional.
El rapto
de las hijas de Leucipo (1616)
Se trata de
un tema mitológico, el rapto de las hijas de Leucipo por
Cástor y Pólux.

Rubens realizó
este lienzo durante los primeros años de su trayectoria artística.
Se sitúa en la transición entre el clasicismo y el
barroco. Mientras la composición es clásica y equilibrada,
el sentido de movimiento y dinamismo son característicos
del barroco.
Las tres
Gracias (1638)
Es su obra más
conocida. Las Tres Gracias se inspiran en tres personajes de la
mitología griega: Eufrosine, Talía y Anglae, hijas
de Zeus y Eurymone. Son la representación de la afabilidad,
la simpatía y la delicadeza.
El tema había
sido representado por Rafael durante el Renacimiento y Rubens lo
retomó, ofreciendo un planteamiento distinto. Mientras las
Gracias de Rafael son el prototipo de belleza ideal, las de Rubens
lo son de una belleza más sensual. Para ello cambia el canon
de belleza, sus cuerpos femeninos son blandos y opulentos, caracterizados
por la flacidez de sus carnes.

Aunque la obra
mantiene la composición del artista italiano, Rubens cambia
la relación entre las tres figuras conectándolas psicológicamente
entre sí a través de los brazos, el velo y sus miradas.
Sobre el paisaje de fondo se sitúan las tres mujeres, estando
la de en medio de espaldas, con la cabeza vuelta y apoyada en sus
compañeras.
En la actualidad
el cuadro se conserva en el Museo del Prado de Madrid. Se piensa
que una de las figuras es la representación de su segunda
mujer, Elena Fourment.
El jardín
del Amor (1630-1638)
Conocida también
como El jardín de las Gracias, representa una fiesta en un
parque. Las figuras, unas sentadas y otras de pie, aparecen en actitud
relajada, próximas a una fuente dedicada a la diosa Juno,
protectora del matrimonio. Alrededor de la escena revolotean los
putti disparando flechas.
Se ha dicho
que con este cuadro Rubens hace un homenaje a su esposa Elena Fourment,
con la que se casó en 1630. Incluso algunos críticos
opinan que el caballero de la izquierda es un autorretrato del autor
y la dama que apoya su brazo sobre otra dama, en la parte central,
es Elena Fourment.
Saturno devorando
a sus hijos (1636-37)
Es
uno de sus temas más dramáticos. Saturno era uno de
los titanes más poderosos y pensaba que la mejor manera de
evitar que uno de sus hijos le destronase, era devorándolo
al nacer. Será Zeus, su sexto hijo, el que consiga derrocarlo
al ser salvado por su madre.
Saturno aparece
aquí desgarrando el pecho de uno de sus pequeños.
La escena es de gran dramatismo, conseguida gracias al uso de la
luz y al color, que se inspira en la escuela veneciana.
El Juicio
de Paris (1638)
La rivalidad
existente entre las diosas Minerva, Venus y Juno por ser la más
bella, tenía que ser resuelta por Paris, que entregaría
una manzana de oro con la inscripción "a la más
bella", a la diosa más bella.
Rubens plasma
el momento en el que Paris, hijo de Príamo, rey de Troya,
toma la manzana que le da Mercurio, mientras que las tres diosas
intentan convencerle con diferentes ofrecimientos.

La elegida fue
Venus, que consiguió convencerle entregándole la mujer
más hermosa del mundo, Helena (la esposa de Menéalo),
provocando así la Guerra de Troya.
Otras obras
famosas son El Descendimiento de la cruz, Los cuatro filósofos,
el Triunfo de la Iglesia, Danza de aldeanos o El desembarco de María
de Médicis en el puerto de Marsella.
