
Ciudad
Romana de Itálica
La vieja ciudad romana de Itálica se ubica debajo del actual
pueblo de Santiponce, Sevilla.

El
asentamiento romano en el valle del Guadalquivir se establece tras
las II Guerras Púnicas. Fue Cornelio Escipión quien
fundó la ciudad en el año 206 a.C. con carácter
militar. Ocupaba un par de pequeñas colinas junto al río,
actualmente se denominan Cerro de San Antonio y Cerro de los Palacios.
Donde, a finales del siglo XVIII, se asentó la población
de Santiponce.
Con el tiempo,
la ciudad fue tomando prestigio y aumentó su número
de habitantes. El desarrollo se produjo en el siglo II d. C., con
los emperadores Trajano y Adriano y se realizaron numerosas mejoras
urbanísticas y arquitectónicas.

El trazado de
Itálica es ortogonal. Cuenta con una muralla y sus calles
se cortan perpendicularmente formando manzanas rectangulares, donde
se disponen viviendas de carácter residencial. Posiblemente
estuvieron habitadas por las clases altas, debido al tamaño,
a los materiales empleados y a una rica decoración a base
de mosaicos. Algunos ejemplos son el Edificio del mosaico de Neptuno,
la Casa del patio de Rodio, la Casa de los Pájaros o el Edificio
de la Exedra.
El resto de
los ciudadanos, vivía fuera del recinto amurallado. Entre
los edificios públicos, destacan el Traianeum, templo dedicado
al emperador Trajano; las Termas Mayores; el Anfiteatro, y el Teatro.

Durante el s.
III y IV d.C., comienza el declive paulatino de Itálica hasta
llegar a su total abandono.
Murallas
Itálica
estaba delimitada por una muralla de carácter defensivo y
fue construida en diversas fases, en función de las ampliaciones
que iba experimentando la ciudad. En la actualidad quedan restos
de un torreón de época de Augusto, construido con
un aparejo que combina el hormigón con franjas verticales
de sillería.
Teatro
(siglo I a.C. y el siglo I d.C.)
El teatro estaba
destinado a la representación de obras trágicas y
cómicas. Se situó fuera del recinto amurallado, aprovechando
la ladera del Cerro de San Antonio para el graderío.

Tenía
una capacidad para 3.000 personas y estaba formado por el graderío
(cavea); el escenario (scaena); la orchestra, que es el espacio
semicircular ubicado entre gradas y por una plaza porticada a sus
espaldas, con una fuente en el centro.
En el escenario se desarrollaba la representación. Estaba
cerrado por una fachada de varios cuerpos decorados con órdenes
arquitectónicos y esculturas. Y tres puertas comunicaban
la escena con la plaza porticada posterior.
El teatro se decoró con revestimientos y pavimentos de mármol
polícromo, inscripciones, estatuas, etc. Estuvo en uso durante
unos tres siglos, hasta el siglo IV d.C. y a partir de entonces
se inicia un proceso paulatino de abandono.
Anfiteatro
Es de época
de Adriano y se localiza al norte de la ciudad, extramuros. En él
se representaban los combates entre gladiadores, las cacerías
y los enfrentamientos entre animales y estuvo en uso hasta el siglo
IV.

Su planta es
ovalada, con capacidad para unas 20.000 ó 25.000 personas.
En la arena se celebraban los juegos y tenía dos accesos:
la puerta triunfal, al este, por donde entraban los combatientes;
y otra al oeste, para los que resultaban heridos.
Disponía también de fossa bestiaria, una cámara
subterránea donde se guardaban las jaulas de los animales
y que eran elevadas hasta la arena en el momento oportuno.
Los espectadores,
que se distribuían por las gradas, estaban separados de la
arena por un muro llamado podio.
Termas
Mayores
Son fechadas
en la época de Adriano, fuera de la muralla.
El conjunto
termal, además del edificio de balneario compuesto por frigidarium,
tepidarium y caldarium, contaba con un gimnasio para práctica
de ejercicios comunes y el desarrollo de pruebas ecuestres.
Traianeum
Es de época
de Adriano. El conjunto está formado por un templo dedicado
al culto del emperador Trajano y la gran plaza porticada en la que
se sitúa. El templo es octástilo y se elevada sobre
un alto podio.
Edificio
de la Exedra
Ha sido interpretado
como sede de una cofradía o asociación, donde se reúnen
sus miembros. Ofrecía espacios para múltiples actividades:
hospedaje, debate, gimnasio, baño, música o reunión.
Desde el vestíbulo se accedía al área residencial
que se organizaba en torno a un patio porticado con un estanque
en el centro.
El ala izquierda
estaba dedicada al gimnasio y al fondo, fueron ubicados los baños
termales.
Casa
del Planetario
Es una residencia
de una familia de clase alta. Ocupa un lugar privilegiado, entre
el anfiteatro y el templo dedicado a Trajano. Destaca la calidad
de su construcción y el lujo de sus acabados. Ejemplo de
ello es el mosaico encontrado con la representación de los
siete dioses asociados a los astros que regían el universo.